sábado, 20 de septiembre de 2008

¿Por qué nos engañamos a nosotras mismas?


¿Es tan grande la necesidad de no sentirnos solas que aceptamos estar en cualquier relación sólo por estar? ¿Así nuestras necesidades no sean cubiertas en esa relación? Como decía en un post anterior: ¿nos da tanto miendo morir al lado de nuestros gatos que preferimos hacerlo al lado de alguien que no nos llena lo suficiente ? ¿Estamos así de desesperadas? Pues, así parece.


Simplemente es ser conformista. Como dicen por ahí: los hombres nos engañan pero nosotras nos engañamos a nosotras mismas. "Yo pensé que él era el hombre para mí", es lo que dicen muchas y lo peor es que muy en el fondo, saben que no es así.


Ya es bien conocido por ahí lo que dicen de que las mujeres tendemos a engañarnos a nosotras mismas. A convertir en simples, situaciones que nos parecen importantes. No tener sexo, el ser indiferente y hasta el salir con otras mujeres, son acciones que muchas mujeres aguantan sólo por el hecho de no sentirse desamparadas y saber que "al menos" hay alguien allí.


La misma sensación está cuando se termina una relación: extrañamos más el hecho de tener novio en sí que al propio novio. Ir al cine, tomar a alguien de la mano, una llamada de buenas noches...no importa si es de él o del mecánico, enano, sin educación (sin discrimnar a los mecánicos enanos jajaja), sólo quieres sentirte acompañada.


¿No nos sentimos autosuficientes para poder vivir en este mundo solas y salir adelantes solas? Yo creo que sí. El mundo y la sociedad nos colocan muchas vendas en los ojos. Nuestro alrededor está llena de parejas "felices", que se "toleran", sin embargo, detrás de esas máscaras habrá muchas mujeres insatisfechas que pesar de estar con alguien se sienten SOLAS, empujadas por el miedo que tienen de morir al lado de sus gatos.


"Es la cuestión de las relaciones: a veces lucen mejor desde afuera y lo que hay dentro puede ser diferente de lo que parece".


Esta noche pienso que si quiero conseguir algo, me gustaria que fuese VERDADERO. Sí, es posible, sólo hay que tener paciencia y no salir con cualquiera, como si fuera la única opción. Mientras tanto hay que disfrutar de la etapa que se está viviendo.

No es querer sonar feminista pero no nacimos morocha de otra persona, antes de conocer a ese "alguien" y ser un "nosotros" ya eras "uno". "Tenías 25 años viviendo sin él, y puedes hacerlo 25 años más", me dijo alguien por allí.


Muchas dirán que es cuestión de tolerancia, pero ¿hasta qué punto hay que tolerar cierto aspecto de alguien? Estoy segura que llega un momento en cada una de nosotras, llega como un destello, el tiempo se detiene y te trae a la realidad, un solo instante, un minuto, cuando te preguntas "¿a dónde voy a llegar yo con esto?" o "¿podremos él y yo vivir así siempre?". Esos son los momentos que dejamos escapar y nos "hacemos las locas", sólo por no estar solas otra vez.

Lo que suele ser más triste aún es estar al lado de alguien e igual sentirte solo, ese es el peor de los casos.


¿Cuándo vamos a confiar en nuestros institntos y huir cuando sabemos, en el fondo, en el fondo, que él no es el indicado? Porque nosotras sabemos que él no es el indicado, pero "nos hacemos las locas", con la esperanza de..."este sí es el hombre". Como dicen, la esperanza es lo último que se pierde.


Creo que todo está en tener paciencia y esperar alguien que no te propondrá ser tu amante, no te dejará por sus amigos, no preferirá los deportes...sino que serás su prioridad y "se llevará el mundo por delante...por tí".

viernes, 29 de agosto de 2008

Mujeres víctimas de Walt Disney


¿Será que las mujeres no pueden conseguir nada solas? ¿Vivimos en una sociedad machista donde si no estás al lado de un hombre no estás totalmente realizada?

Estas preguntan me llegan cuando le pregunté a un amigo cómo le estaba yendo viviendo en Italia. Entre un cuento y otro me enfatizó que JAMÁS me viniera sola a vivir a ese país, que mejor me buscara un hombre, me casara con él y obtuviera la nacionalidad.

A la mañana siguiente me levanté y medité su idea. Me dije: “sería tan fácil, me caso con alguien sin amor, pero tengo la nacionalidad, vivo mejor…”

Ahora bien, de dónde salió esa forma de pensar. A mi humilde parecer, desde niñas nos sugestionan a estar realizadas al lado de un hombre, a estar completas al lado de un hombre, a surgir al lado de un hombre.

Por ejemplo, retornemos muchos años atrás cuando de niñas nuestras madres nos sometían a ver las comiquitas de Walt Disney. La Bella Durmiente sólo puede salir de su somnolencia si es besada por un príncipe, Cenicienta logra salir de la tortura de sus hermanastras y madrastra cuando se casa con el príncipe y La Sirenita conseguirá dejar de ser sirena cuando gane el amor verdadero de un hombre.

Es así como desde niñas todas queremos disfrazarnos de princesas y encontrar nuestro príncipe azul para así lograr “la felicidad”. Es algo que se apodera de nuestro "inconsciente" sin siquiera darnos cuenta.

Sólo puedo decir que estos patrones preestablecidos serán difíciles de romper…mientras siga existiendo Walt Disney.

jueves, 14 de agosto de 2008

Las rupturas


No existe un tiempo definido para superar una ruptura. Algunas personas lo hacen en meses y otras en años, pero durante ese tiempo el sentimiento siempre es el mismo: una tristeza que te toca el corazón por recordar los momentos lindos que pasaron juntos (porque de una manera extraña anulamos todas las peleas, achaques y quejas que hubo durante la relación), el hecho de que no estabas solas y tenías a alguien a quien llamar y con quien salir y la simple mentira de "idealizar" al hombre como el más lindo y maravilloso que existió en tu vida y que no habrá uno como él.


Cuando sales a la calle, luego de terminada una relación, sientes que algo cambio, que ahora "estás sola" y se percibe todo diferente. Obvio, se ha cerrado un ciclo. Un ciclo que aunque fuiste tú la que lo terminó, lo extrañas. Llegan a ti las ideas de comenzar una relación nuevamente. Durante ese período, diria yo pasado los tres meses (es el tiempo que me puede tomar a mí jajaja), empiezas a salir con personas, que aunque sabes no cumplirán tus expectativas amorosas, te "entretienen".


Muchas zonas de la ciudad se convierten en lugares prohibidos, muchos amigos se transforman en extraños y muchos pensamientos deben ser "educados".


Nosotras no "enseñamos" a la mente a que la persona con la que terminamos nunca fue la correcta. Nos cuesta. No demos por sentado que será un chip que se implantará en nuestra cabeza finalizada la relación, ella jamás lo entenderá . Somos nostras mismas las que tenemos que tomar las riendas de nuestra vida y "obligar" (asi sintamos que el corazón se nos rompe a pedazos y pueden más "el amor") a nuestra mente a entender que lo que pasó, es lo que debía pasar.


Reglas para el rompimiento hay muchas e indiscutiblemente la más importante es dejar pasar el tiempo. Con un poco de tiempo y ayudándonos nosostras mismas a salir de este hueco oscuro, podremos divisar un futuro mejor.


Es imposible salir de esta tortura sin la ayuda de tus amigas. Ellas son las que te escuchan a las tres de la mañana cuando tuviste un pensamiento con ese ser, cuando lo viste en un foto sonriendo al lado de otras mujeres, cuando lo llamas sólo para escuchar su voz, cuando lo ves en la calle a lo lejos y te escondes para que no te vea (porque nunca jamás estarás lo suficientemente hermosa para encontrártelo), cuando te dan arrebatos de nostalgia al caminar por una calle en la que compartieron, o una película que vieron juntos, cuando las ganas de llorar te dan en el trabajo, en el metro....son tus amigas las que estarán ahí para escucharte decir "lo maravilloso y patán" que fue tu ex novio.


También es importante romper todo vínculo, asi sea en lo más mínimo, con el susodicho. Tienes que desvincularte de los amigos en común, sitios donde quizas sabes que te lo puedes encontrar, fotos, etc. Muchas mujeres tienden a torturarse y perpetuar el dolor viendo fotos del hombre, siguiéndolo o averiguándole la vida, cual detective privada, como si con eso consiguieran que el hombre regresara. Como dije, si no cerrarmos la puerta nosotras mismas, nadie lo hará.


Algo que debería estar prohibido durante este tiempo de "duelo" es ir de compras. Y es que (yo en lo particular) necesito hacer una limpieza total de mi guardaropa con "cosas que él no haya visto". Ese debería ser el título de esta etapa, el momento en que te vas a comprar "cosas que el no haya visto". Es como una especie de purificación. Aquí se incluyen el cambio de número de teléfono, de celular, corte de cabello, si es posible cambio de vivienda, muchas mujeres realizan cambios de ciudad. Y ni hablar a dónde van a parar las tarjetas de crédito. Sin embargo, si es una acción que te hace sentir reconfortada, tranquila...hazla! Eso sí, con moderación, porque el susodicho no vendrá a pagar ni un centavo de todo lo que compraste jaja.


Y lo más importante es saber que nosotras fuimos un "yo" antes de ser un "nosotros" . Que antes que él llegara a nuestras vidas éramos felices, reimaos, saliamos, nos arreglabamos y estabamos listas para cuando llegara ese hombre que nos haría feliz. Saber que mientras tu piensas en sus besos o en su sonrisa, él no te dedica (en lo más mínimo) un pensamiento a ti, que tu puedes continuar con tu vida así como la continuó él. Que en el fondo sabes que la relacion terminó porque era necesario, porque tampoco te sentías a gusto y que a veces es mejor estar sola que en una relación insatisfecha. Que tú también tienes una vida, amigos, familia que te necesitan y debes pensar es en tí. Al final, quien deberia preocuparse más por tí eres tú misma.


Yo en particular agradezco mucho mucho mucho a mis amigas, sin ellas quién sabe donde estaría ahora. Después de varias frustaciones amorosas fueron ellas las que escucharon mis lloriqueos, los sueños (o pesadillas) que me despertaban en la madrugada o los pensamientos que carcomían mi mente mientras trabajaba. Siempre me traían a tierra y me hacían ver la realidad que yo, como mujer enamorada, evadía.


"Todo pasa" y no importa el tiempo que te tome superarlo. Lo más importante es saber que tus amigas estarán allí para apoyarte.

domingo, 10 de agosto de 2008

Mis gatos y yo


Después de algunos fracasos amorosos las mujeres tienen miedo de morir solas y no es para menos, ¿hasta cuándo lo voy a intentar, no? Algunas están solas, según me han dicho, porque les tocó, Dios lo quiso así, destino o suerte.

Existe en nosotras, después de muchas decepciones, el miedo a morir solas en un apartamento lleno de gatos a los que tenemos que alimentar y cuidar, para que no mueran y tampoco quedarnos sin gatos (eso si sería deprimente, jajaja).

Lo peor del caso es que somos nosotras, las mujeres, quienes tenemos que llevar ese karma de "no vestir santos". Los hombres lo tienen mucho más sencillo. Si un hombre llega a los 30 y no se ha casado es porque es "mujeriego", un hombre "duro de cazar" y si nunca llega casarse es porque "nadie lo atrapó".

Además, sumemos a la situación que el reloj biológico corre y los años no pasan en vano. Tenemos el tiempo de la juventud encima. Mientras más tiempo pasa más dificil es "atrapar un hombre". Así que si aún no has llegado a los 30 y te queires casar algun día, tienes que aprovechar los veintitantos que te quedan para "echarle el lazo en el cuello " a tu futuro marido.

Eso trae consigo una carga de stress emocional INCREIBLE. Las pobres vivimos para vernos bien (gimansios, inyecciones, operaciones, liposucciones y todo lo que termine en iones).

Indiscutiblemente de los esfuerzos que hace el sexo femenino por establecerse, ¿están algunas mujeres destinadas a vivir solas? Si la respuesta es sí, será el terror de muchas, sin embargo, si depende de nosotras encontrar el futuro marido, sería muy decepcionante para quien no lo logre (la pobre mujer tendría en su cabeza la carga emocional de no haberlo conseguido). ¿Destino, suerte o construcción propia?

Eso me hace pensar lo que una vez me dijo una señora, cuyo sueño era tener un hijo: "nunca pensé que tendria a mi hijo en ese viaje ida y vuelta y lo peor es que llegué embarazada" (acoto que la señora tuvo varias relacionas amorosas fallidas).
Podemos aplicar esta situación al tema y pensar que si tu "supuesto príncipe azul", el que tu decías "este si es el hombre", terminó siendo NADA es porque no lo sería ni en 5 ni en 10 años más. Creo que las cosas pasan cuando menos te lo esperas. Caminando por la calle, en el gimansio. Puede sonar trillado, pero es así. Eso sí, siempre con un poco de ayuda propia.

Además, creo que también es cuestion de actitud. Muchas mujeres llegan a establecer relaciones no deseadas por el simple hecho de no quedarse solas. Asimismo, conozco mujeres que llegan a los 40 felices de no tener que "cargar" con los ajetreos de una relación formal.

La sociedad y la cultura influyen para que ya a los quince años comiences a pensar en los nombres de tus futuros hijos y cómo quieres que sea tu futuro esposo. A los quince años dices que te falta poco para los 20 y a los 20 poco para los 25 y a los 25 ya te falta poco para los 40 y HORROR!!! Ya estás vieja! Jamás te casarás! Jajaja.

Lastimosamente, vivimos en un estado de estrés fomentado por nosotras mismas, por esperar algo que no sabemos si va a llegar, en vez de cultivar nuestro presente (este es un pensamiento muy muy muy masculino, y es que ellos están pendientes de establecer un futuro para ellos mismos, para luego pensar en un "nosotros").

Creo que ese es el pensamiento que deberiamos desarrollar en nuestra cabeza (llena de vestidos blancos y familias enormes) y olvidarnos de cuántos gatos tendremos y cómo haremos para cuidarlos y no mueran durante nuestro desesperado intento de no morir solas.

sábado, 9 de agosto de 2008

Qué hubiera pasado si....


Pensando en algunas cositas que me pasaron y otras que escuché por ahí, me provocó escribir sobre este tema y es que para muchos la fidelidad resulta ser "importante" al momento de establecer una relación.

¿Es posible ser fiel en un mundo donde cada vez hay más hombres y mujeres dispuestos a tener "algo"? Muejeres arregladas y hermosas que caminan delante de los hombres cual mises y hombres inteligentes y atractivos que simplemente nos cautivan. ¿Es realmente la infedelidad un pecado? O ¿tener una aventura se podria pasar por alto?

Lo más normal, o mejor dicho común, sería pensar que sólo existe un hombre en tu vida y que cuando lo hallaste, encontraste en él todo lo que necesitabas, pero ¿realmente es eso así? ¿Las mujeres nos encontramos totalmentes conformes o los hombres se encuentran totalmente conformes con lo que tienen?

Muchos hombres y mujeres buscan en la calle lo que no encuentran en sus casas (amor, sexo, comprensión).

No quiero estereotipar, pero muchos hombre tienden a ser infieles, la mayoria de las veces, porque vieron una mujer hermosa que les atrajo y - como me dijo una vez alguien- "¿por qué habría de dejar de escapar esta oportunidad?" Así como también una persona me comentó: "Se trata de vivir el momento, total, a quien yo amo la seguiré amando, esto es sólo una aventura".

También puede influir el grado de confianza que tengas con tu pareja: "yo no sé qué está haciendo la otra persona cuando no estoy con ella, puedo hacerlo". Es una excusa para validar la acción.

Razones para ser infiel (o fiel) hay muchas, pero eso depende de cada quien. Sin embargo, algo que si es cierto es el dicho que dice: una por una no es trampa. También aplica la premisa "ojos que no ven, corazón que no siente" - y de esos si sé muchos cuentos.

Después de algunos fracasos amorosos, muchas personas tuvieron la oportunidad de estar con otros individuos y se preguntaron ¿por qué no lo hice? No es una forma de "validar la acción", pero luego de culminada la relación, te preguntas "qué hubiera pasado si..."